Siñor de Esquipulas: yo vengo de lejos;
de allá de mi rancho que'sta tras del cerro...
!Tres días andando y tres noches pa'verte!
Pa'verte tan triste, tan sacrificao,
tan afligidito..., pero siempre güeno,
güeno con el rico, también con el pogre.
No vino Petrona... Tu sierva Petrona.
Como ansiaba verte mi pobre siñora!
Murió de ese parto. !Deste parto macho!,
porque va'ser hombre iguar que su pagre.
Miralo que asiado, miralo que hermoso;
que negras las mechas, que linces los ojos.
pa'eso lo treigo, po'eso dejamos el rancho,
tres días andando y tres noches pa'verte;
pa'que me lo mires como hijo'e tu arma,
ya que no pudiste sarvármela a ella...
Siñor de mi anima... !Que farta me jace!
Que farta..., que farta....Los dos siempre juntos;
los dos a la huerta, los dos al mercado,
los dos al comercio del pueblo cercano,
los dos en las jiestas, los dos trabajando;
y agora yo solo, sin ella, dicime... ¿que hago?
¿Que hago con esta criatura yo solo en los brazos?
!Como ansiaba verte mi pobre Petrona!
Como le brincaban los ojos... !Como le brincaban!
y nunca, !ay! la pogre pudo conocerte
mas que en una estampa que hallo no se donde.
Siñor de mi anima... si vos que sos justo,
si vos que sos güeno la hubieras mirado
siguro, siguro, lu'bieras sarvado...
Ella era tan chula... !Si lu'bieras visto!
Si vieras, tan linda como aquella virgen
que esta en el rincón del altar dest'iglesia;
y, tan durce, tan durce, la indina,
como las zarciles que truje del cerro.
Y cómo sonreiba la pogre cuando en el invierno,
y el calor de jogón que prendíamos juntos,
puntiaba pa'ella, y !solo pa'ella! bajito,
mi pogre guitarra que daba quejíos tan jondos,
!tan jondos! que más paecían quejíos de pena....
!Que mas paecian sollozos del alma...!
Pagre, pagre nuestro que'stás en el Cielo
y en esta Iglesia milagrienta del pueblo:
!Cuidámelo mucho que es éntico a ella!
Bibliografía: http://litart.mforos.com/1192921/6763203-daniel-lainez/
Escritor hondureño nacido en Tegucigalpa. (1908-1959)
sábado, 4 de julio de 2009
venta libro: Poemario
379
LAINEZ, Daniel.- Poemario.Ministerio de Educación Pública, Colección Jaun Ramón Molina, 1956, Tegucigalpa. 20x15. 172 pgs.(Q8333)
20.00EUR
Bibliografía: http://www.libreriarenacimiento.com/cgi-bin/shop?com
LAINEZ, Daniel.- Poemario.Ministerio de Educación Pública, Colección Jaun Ramón Molina, 1956, Tegucigalpa. 20x15. 172 pgs.(Q8333)
20.00EUR
Bibliografía: http://www.libreriarenacimiento.com/cgi-bin/shop?com
HAI-KAIS
DESGRACIA
Anda suelto el amor,
- y como es ciego-,
no ha reparado, el pobre, en mis harapos....
JUSTICIA
Cuando filosofa la escoba,
sonríe la basura....
LA BRISA
Niña traviesa y sumisa,
que cuando el sol la corteja
se escapa llena de risa.
EL CHARCO
Charco:
tú tienes alma de fotógrafo.
Bibliografía: http://www.laindiagrande.com/literatura.html
Anda suelto el amor,
- y como es ciego-,
no ha reparado, el pobre, en mis harapos....
JUSTICIA
Cuando filosofa la escoba,
sonríe la basura....
LA BRISA
Niña traviesa y sumisa,
que cuando el sol la corteja
se escapa llena de risa.
EL CHARCO
Charco:
tú tienes alma de fotógrafo.
Bibliografía: http://www.laindiagrande.com/literatura.html
Recuerdos. PERSONAJES SIN HISTORIA . Publicado: Sab Sep 02, 2006
Publicado: Sab Sep 02, 2006 2:04 pm
Recuerdos. PERSONAJES SIN HISTORIA Cuando se habla de personajes, limitamos el conocimiento hacia aquellas figuras que han descollado en lo político, en lo social, cultural, deportivo, en lo profesional, en las artes y nos olvidamos de quienes una vez, allá en el pretérito de la ciudad, fueron parte de la vida diaria de la vieja Tegucigalpa. Sus nombres y apodos van a resultar familiares para quienes a finales de los cuarenta y en gran parte de los años cincuenta, compartimos con ellos las aceras, calles y callejones de una ciudad en la que ellos deambulaban con sus características actitudes que las enfermedades mentales que sufrían los identificaban públicamente. "Motión", "El Camaradita", "María Chilío", "Coyote", "Beto Coello", "Juanita Panqueque", "Quincho", "Palomito", "Paulita", "Los Carlines", "Toyano", "Goyito", "Gallo", "Roma", "Pata de Yuca", "Fifo", eran parte de esa época y todos ellos existieron entre nosotros como parte de la vida citadina. Quiénes eran y qué hacían estos olvidados de la historia?, la mayoría salidos de las entrañas de la pobreza, de origen familiar desconocido, arrastrando las taras como herencias del infortunio, aguantando las burlas callejeras y solitarios en la nebulosa mental que los afectaba, pero frente a las adversidades de sus existencias, se mantenían en pie recorriendo los barrios donde sus figuras constituían junto a las viejas casas, ese toque peculiar de la capital de los hondureños. Muy pocos se ocuparon de ellos para comprenderlos y dejar constancia de su paso por la vida de Tegucigalpa, el único testimonio que conocemos fue escrito por el poeta Daniel Laínez que en su Antología Poética publicada en 1950, dedicó en el segmento "Estampas Locales" varias páginas para hablar de ellos y describirlos para que no se convirtieran en los PERSONAJES SIN HISTORIA. Artistas del pincel como Zúniga Figueroa, Max Euceda y Ramón Moncada, plasmaron en sus lienzos las imágenes de aquellos personajes, pero aquellas magistrales obras que decoraban los pasillos del viejo edificio de la Policía Nacional en el Barrio Abajo se convirtieron en cenizas cuando las destruyó el fuego al producirse el voraz incendio que destruyó el inmueble el 12 de julio de 1959 cuando se levantó en armas contra el gobierno del Dr. Villeda Morales el coronel Armando Velásquez Cerrato. Como a muchos de ellos y ellas les conocimos en nuestra infancia y adolescencia, vamos a dedicarles desde "LA TRIBUNA" el recuerdo a sus andanzas e ilustraremos el relato con dibujos tomados del trabajo literario del bardo Daniel Laínez. MARIA CHILIO: Harapienta, descontrolada en su caminar, con sus pies desnudos, esta mujer desheredada de la cordura, recorría las calles desde el Barrio Abajo, pasando por La Ronda hasta El Guanacaste, invadiendo la placidez del ambiente con sus desaforados gritos que hilvanaba con las más soeces palabras que salían de su boca cuando la chiquillada y muchos adultos le llamaban "María Chilío". Su apellido nunca lo conocimos, posiblemente su nombre de pila fue María, y el apodo que la irritaba también desconocemos su origen, lo cierto era que la enfurecía y cuando la molestaban tomaba lo que encontraba a mano, piedras, trozos de madera, latas o lo que fuera y los arrojaba violentamente contra aquellos que la insultaban. La pobre María no sólo fue víctima de la mofa popular, sino que a saber qué desalmado la embarazó y a pesar de su locura tuvo su hijo que cargó en brazos, cuidó y alimentó con penurias, creció junto a ella y el pequeño cada vez que miraba a su progenitora descontrolada lloraba soportando esta situación hasta su muerte cuando el niño que respondía al nombre de Mario, apenas contaba con ocho o nueve años de edad. COYOTE: De pausado andar, casi encorvado, quizá por la costumbre de cargar pesados objetos sobre sus hombros, "Coyote" era entre los mecapaleros de la ciudad el más famoso. Favorecido por la naturaleza de un cuerpo musculoso, alto y con manos fuertes, era capaz de cargar un piano en sus espaldas, acomodando camas y pesados armarios con extrema facilidad, transportándolos sin hacer estación alguna. Detenía su contextura física sobre sus pies hinchados que los hacía descansar en caites de hule. "Coyote" vivía por La Cabaña y cuando recorría las calles en busca de trabajo hablaba a solas con una jerigonza que nadie entendía... no tenía vocación de limosnero y sólo pedía comida en las vecindades cuando no había acumulado los tostones que cobraba por sus servicios y que destinaba para su alimentación. Cómo perdió la razón?... triste misterio, pero "Coyote" fue de esos apacibles orates que más que estorbo era de enorme utilidad a la sociedad. MOTION: Lo tenemos vivo en la memoria porque era un limpiador de chimeneas que cargaba una sucia mochila donde guardaba espátulas, clavos y otros implementos con los cuales se auxiliaba para su trabajo, cargando además en sus hombros una larga vara en cuyo extremo amarraba un bramante. Con pantalones semicortos, que ahora las jóvenes conocen como pescadores, llenos de parches y en vez de faja un lazo, remataba su estrafalaria figura con una floja camisa negra, color que se lo había dado el hollín que se le adhería a su ropa. Calzaba caites de cuero y en su cabeza ceñía un viejo sombrero de fieltro igualmente negro en cuya cinta acomodaba colillas de cigarro que encontraba tiradas en la calle para después fumarlas cuando terminaba sus labores de limpieza. Por aquellos tiempos la mayoría de las casas tenían fogones o estufas de leña por lo que abundaban en los techos las chimeneas que "Motión", limpiaba haciéndose sus lempiritas que destinaba para comer, pero también iban a parar a los estancos porque, loco loco, también era un gran bebedor. ROMA: Sin precisar cuando, los tegucigalpenses fueron sorprendidos con la llegada de una misteriosa mujer que con procedencia de Nicaragua arribó a la capital no se sabe por qué vía y se instaló en un cuarto de una de las viejas casas en la Calle de Los Horcones. Vestía totalmente de blanco, con su rostro pintarrajeado con fuertes tonalidades naranja, casi como si usara el achote para maquillaje. Era blanca, mostrando cuando se reía una dentadura amarillenta con incrustaciones de oro y su cabello rubio rizado le servía para hacer descansar los más extravagantes sombreros. Era de baja estatura y salía a las calles con una enorme cartera que más podemos definir como maletín lleno de papeles. ROMA escribía versos, bueno, si queremos darle ese calificativo a las sandeces rimadas e incoherentes que producía su mente enferma, pero las vendía en sus visitas a las casas que le abrían las puertas y se compadecían de su presencia. Era inofensiva y respetuosa porque ella decía que su origen era noble y de familias intelectuales en su país. Muchas veces cuando uno pasaba por el lugar donde residía se le observaba agachada escribiendo sus poemas para ocasiones como bodas, cumpleaños y hasta oraciones fúnebres. Así como apareció en la capital, así desapareció "Roma" a quien ni los curas de la Catedral podían impedirle que en las procesiones de Semana Santa se vistiera de blanco, se pusiera alas y desfilaba como uno de los ángeles en el Santo Entierro. PEDRITO: Este personaje sentó sus reales en la antigua Comayagüela y le dio cumplimiento a una promesa que se hizo en sus andadas por la Calle Real, la Primera Avenida, la Calle del Cementerio y las empolvadas vías de Sipile y la Soto, no visitar Tegucigalpa. Del puente Mallol no pasaron al otro lado del río los desnudos piel de "Pedrito Quesadilla". Nació y creció en las riberas del río al que cantó Juan Ramón Molina y su andar afeminado le hacía característico del orate que sentía la incomodidad de vivir. "Pedrito" tenía un pronunciado mentón que dibujaba su larga mandíbula que con el sombrero de puntas que usaba daba en conjunto con su ganchuda nariz, la imagen de una bruja de los cuentos de miedo. Sus pantalones ceñidos a dos cuartas de los tobillos, le daban a su delgada figura una imagen que causaba la hilaridad de los comayagüelas. Ello causaba su constante explosionar de incontenibles iras que le hacían pronunciar soeces expresiones, florido lenguaje que también utilizaba para insultar a las mujeres que pasaban cerca de él, especialmente a las estudiantes de la Escuela Normal de Señoritas. Era chilatero y andaba divulgando de casa en casa los matrimonios, los divorcios, los pleitos familiares y todo lo que olía a chisme, por eso en el Parque La Libertad le hacían rueda para escuchar sus cuentos que no trascendían en las páginas serias de La Epoca, El Día y El Cronista. Para el próximo martes les describiremos cómo se construyó el Parque Finlay en 1948 con una relación de las familias que vivían en el Barrio La Ronda y que fueron protagonistas de aquel acontecimiento. Tegucigapa del Recuerdo, Continua aqui: (Tomado de La Tribuna)
Bibliografía: http://www.honduras.com/catracho-forum/db2/recuerdos-de-un-ayer-q-no-se-vapersonajes-sin-historia-p-8640.htm
Recuerdos. PERSONAJES SIN HISTORIA Cuando se habla de personajes, limitamos el conocimiento hacia aquellas figuras que han descollado en lo político, en lo social, cultural, deportivo, en lo profesional, en las artes y nos olvidamos de quienes una vez, allá en el pretérito de la ciudad, fueron parte de la vida diaria de la vieja Tegucigalpa. Sus nombres y apodos van a resultar familiares para quienes a finales de los cuarenta y en gran parte de los años cincuenta, compartimos con ellos las aceras, calles y callejones de una ciudad en la que ellos deambulaban con sus características actitudes que las enfermedades mentales que sufrían los identificaban públicamente. "Motión", "El Camaradita", "María Chilío", "Coyote", "Beto Coello", "Juanita Panqueque", "Quincho", "Palomito", "Paulita", "Los Carlines", "Toyano", "Goyito", "Gallo", "Roma", "Pata de Yuca", "Fifo", eran parte de esa época y todos ellos existieron entre nosotros como parte de la vida citadina. Quiénes eran y qué hacían estos olvidados de la historia?, la mayoría salidos de las entrañas de la pobreza, de origen familiar desconocido, arrastrando las taras como herencias del infortunio, aguantando las burlas callejeras y solitarios en la nebulosa mental que los afectaba, pero frente a las adversidades de sus existencias, se mantenían en pie recorriendo los barrios donde sus figuras constituían junto a las viejas casas, ese toque peculiar de la capital de los hondureños. Muy pocos se ocuparon de ellos para comprenderlos y dejar constancia de su paso por la vida de Tegucigalpa, el único testimonio que conocemos fue escrito por el poeta Daniel Laínez que en su Antología Poética publicada en 1950, dedicó en el segmento "Estampas Locales" varias páginas para hablar de ellos y describirlos para que no se convirtieran en los PERSONAJES SIN HISTORIA. Artistas del pincel como Zúniga Figueroa, Max Euceda y Ramón Moncada, plasmaron en sus lienzos las imágenes de aquellos personajes, pero aquellas magistrales obras que decoraban los pasillos del viejo edificio de la Policía Nacional en el Barrio Abajo se convirtieron en cenizas cuando las destruyó el fuego al producirse el voraz incendio que destruyó el inmueble el 12 de julio de 1959 cuando se levantó en armas contra el gobierno del Dr. Villeda Morales el coronel Armando Velásquez Cerrato. Como a muchos de ellos y ellas les conocimos en nuestra infancia y adolescencia, vamos a dedicarles desde "LA TRIBUNA" el recuerdo a sus andanzas e ilustraremos el relato con dibujos tomados del trabajo literario del bardo Daniel Laínez. MARIA CHILIO: Harapienta, descontrolada en su caminar, con sus pies desnudos, esta mujer desheredada de la cordura, recorría las calles desde el Barrio Abajo, pasando por La Ronda hasta El Guanacaste, invadiendo la placidez del ambiente con sus desaforados gritos que hilvanaba con las más soeces palabras que salían de su boca cuando la chiquillada y muchos adultos le llamaban "María Chilío". Su apellido nunca lo conocimos, posiblemente su nombre de pila fue María, y el apodo que la irritaba también desconocemos su origen, lo cierto era que la enfurecía y cuando la molestaban tomaba lo que encontraba a mano, piedras, trozos de madera, latas o lo que fuera y los arrojaba violentamente contra aquellos que la insultaban. La pobre María no sólo fue víctima de la mofa popular, sino que a saber qué desalmado la embarazó y a pesar de su locura tuvo su hijo que cargó en brazos, cuidó y alimentó con penurias, creció junto a ella y el pequeño cada vez que miraba a su progenitora descontrolada lloraba soportando esta situación hasta su muerte cuando el niño que respondía al nombre de Mario, apenas contaba con ocho o nueve años de edad. COYOTE: De pausado andar, casi encorvado, quizá por la costumbre de cargar pesados objetos sobre sus hombros, "Coyote" era entre los mecapaleros de la ciudad el más famoso. Favorecido por la naturaleza de un cuerpo musculoso, alto y con manos fuertes, era capaz de cargar un piano en sus espaldas, acomodando camas y pesados armarios con extrema facilidad, transportándolos sin hacer estación alguna. Detenía su contextura física sobre sus pies hinchados que los hacía descansar en caites de hule. "Coyote" vivía por La Cabaña y cuando recorría las calles en busca de trabajo hablaba a solas con una jerigonza que nadie entendía... no tenía vocación de limosnero y sólo pedía comida en las vecindades cuando no había acumulado los tostones que cobraba por sus servicios y que destinaba para su alimentación. Cómo perdió la razón?... triste misterio, pero "Coyote" fue de esos apacibles orates que más que estorbo era de enorme utilidad a la sociedad. MOTION: Lo tenemos vivo en la memoria porque era un limpiador de chimeneas que cargaba una sucia mochila donde guardaba espátulas, clavos y otros implementos con los cuales se auxiliaba para su trabajo, cargando además en sus hombros una larga vara en cuyo extremo amarraba un bramante. Con pantalones semicortos, que ahora las jóvenes conocen como pescadores, llenos de parches y en vez de faja un lazo, remataba su estrafalaria figura con una floja camisa negra, color que se lo había dado el hollín que se le adhería a su ropa. Calzaba caites de cuero y en su cabeza ceñía un viejo sombrero de fieltro igualmente negro en cuya cinta acomodaba colillas de cigarro que encontraba tiradas en la calle para después fumarlas cuando terminaba sus labores de limpieza. Por aquellos tiempos la mayoría de las casas tenían fogones o estufas de leña por lo que abundaban en los techos las chimeneas que "Motión", limpiaba haciéndose sus lempiritas que destinaba para comer, pero también iban a parar a los estancos porque, loco loco, también era un gran bebedor. ROMA: Sin precisar cuando, los tegucigalpenses fueron sorprendidos con la llegada de una misteriosa mujer que con procedencia de Nicaragua arribó a la capital no se sabe por qué vía y se instaló en un cuarto de una de las viejas casas en la Calle de Los Horcones. Vestía totalmente de blanco, con su rostro pintarrajeado con fuertes tonalidades naranja, casi como si usara el achote para maquillaje. Era blanca, mostrando cuando se reía una dentadura amarillenta con incrustaciones de oro y su cabello rubio rizado le servía para hacer descansar los más extravagantes sombreros. Era de baja estatura y salía a las calles con una enorme cartera que más podemos definir como maletín lleno de papeles. ROMA escribía versos, bueno, si queremos darle ese calificativo a las sandeces rimadas e incoherentes que producía su mente enferma, pero las vendía en sus visitas a las casas que le abrían las puertas y se compadecían de su presencia. Era inofensiva y respetuosa porque ella decía que su origen era noble y de familias intelectuales en su país. Muchas veces cuando uno pasaba por el lugar donde residía se le observaba agachada escribiendo sus poemas para ocasiones como bodas, cumpleaños y hasta oraciones fúnebres. Así como apareció en la capital, así desapareció "Roma" a quien ni los curas de la Catedral podían impedirle que en las procesiones de Semana Santa se vistiera de blanco, se pusiera alas y desfilaba como uno de los ángeles en el Santo Entierro. PEDRITO: Este personaje sentó sus reales en la antigua Comayagüela y le dio cumplimiento a una promesa que se hizo en sus andadas por la Calle Real, la Primera Avenida, la Calle del Cementerio y las empolvadas vías de Sipile y la Soto, no visitar Tegucigalpa. Del puente Mallol no pasaron al otro lado del río los desnudos piel de "Pedrito Quesadilla". Nació y creció en las riberas del río al que cantó Juan Ramón Molina y su andar afeminado le hacía característico del orate que sentía la incomodidad de vivir. "Pedrito" tenía un pronunciado mentón que dibujaba su larga mandíbula que con el sombrero de puntas que usaba daba en conjunto con su ganchuda nariz, la imagen de una bruja de los cuentos de miedo. Sus pantalones ceñidos a dos cuartas de los tobillos, le daban a su delgada figura una imagen que causaba la hilaridad de los comayagüelas. Ello causaba su constante explosionar de incontenibles iras que le hacían pronunciar soeces expresiones, florido lenguaje que también utilizaba para insultar a las mujeres que pasaban cerca de él, especialmente a las estudiantes de la Escuela Normal de Señoritas. Era chilatero y andaba divulgando de casa en casa los matrimonios, los divorcios, los pleitos familiares y todo lo que olía a chisme, por eso en el Parque La Libertad le hacían rueda para escuchar sus cuentos que no trascendían en las páginas serias de La Epoca, El Día y El Cronista. Para el próximo martes les describiremos cómo se construyó el Parque Finlay en 1948 con una relación de las familias que vivían en el Barrio La Ronda y que fueron protagonistas de aquel acontecimiento. Tegucigapa del Recuerdo, Continua aqui: (Tomado de La Tribuna)
Bibliografía: http://www.honduras.com/catracho-forum/db2/recuerdos-de-un-ayer-q-no-se-vapersonajes-sin-historia-p-8640.htm
Ultraismo II. Literatura Hispanoamericana.
Ultraismo II. Literatura Hispanoamericana.
Categoria: Literatura
Propiedad del contenido: Ediciones Rialp S.A. Propiedad de esta edición digital: Canal Social. Montané Comunicación S.L. Prohibida su copia y reproducción total o parcial por cualquier medio (electrónico, informático, mecánico, fotocopia, etc.)
El U. puede entenderse en dos sentidos: como actitud poética vanguardista (V. VANGUARDISMO) de la generación de la primera posguerra europea, que se rebela contra todo lo hasta entonces admitido, o como una escuela española e hispanoamericana en querella con la francesa (recuérdese la polémica Vicente Huidobro-Pierre Reverdy), afanada en la rehabilitación genuina de] poema, mediante su ruptura con todo lo procedente de una realidad cotidiana a la que se niega la más elemental vigencia. Esta rehabilitación de la poesía, como afirma Guillermo de Torre, se persigue a través de «la captura de sus más puros e imperecederos elementos -la imagen, la metáfora-, y la supresión de sus cualidades ajenas o parasitarias: la anécdota, el tema narrativo, la efusión erótica». En el primer aspecto, el u. incluye el cubismo, el futurismo (v.), el dadaísmo (V. BRETON, ANDRÉ), el surrealismo (v.) y las numerosas corrientes que de ellos se han desprendido, sea por negación, sea por fusión. En el segundo, adquiere una acepción más restringida, convirtiéndose en escuela o posición local dentro de la revolución estética de su época o momento (v. I).
En Hispanoamérica, el u., entendido en su acepción más amplia, tiene su máxima representación en Vicente Huidobro (v.), quien inicia en España, ya en 1918, una nueva visión estética, basada en la creación omnipotente del poeta, la cual sobrepasa y anula la realidad. El creacionismo (v.) huidobriano, sintetizado en la dogmática de su Arte Poética, incita al poeta a sobreponer a lo real su propia perspectiva. «¿Por qué cantáis la rosa, oh poetas / Hacedla florecer en el poema», incitación que concreta en la afirmación de que «el poeta es un pequeño Dios».
Abierta la ruta por Huidobro y, en otras direcciones de vanguardia, por Pablo de Rolcha (Carlos Díaz Loyola, n. 1894), y sobre todo por Pablo Neruda (v.), que se inclina francamente al surrealismo en Residencia en laTierra y Tercera Residencia, seguirán este camino los chilenos Rosamel del Valle (pseudónimo de Moisés Gutiérrez, 1901-69), Humberto Díaz Casanueva (n. 1908) y, en generaciones más jóvenes, Braulio Arenas (n. 1913), admirador ferviente de Huidobro, Eduardo Anguita (nacido en 1914) y David Rosenmann Taub (n. 1926). Un caso singular, también vinculado a las últimas estribaciones del u. es Nicanor Parra (v.), con sus «antipoemas». En Argentina, la llama ultraísta prende con mayor fuerza, acaso, que en el resto de la América hispano-hablante. Jorge Luis Borges (v.), participante en el lanzamiento en España de la corriente renovadora, es escoltado por Francisco Luis Bernárdez (v.), Leopoldo Marechal (v.), Norah Lange (n. 1906), González Lanuza (n. 1900), 0]¡verio Girondo (n. 1891), e incluso por los poetas «sociaICS» (V. POESíA SOCIAL n), como González Tuñón (n. 1905) y Nicolás Olivar¡ (n. 1900). En México ocupan lugar sobresaliente Manuel Maples Arce (v.), Germán List Arzubide (n. 1898), Arqueles Vela (n. 1899) y, en lugar más creador, Jaime Torres Bodet (n. 1902), Xavier Villaurrutia (1903-50), Salvador Novo (n. 1904) y, en los días actuales, Marco Antonio Montes de Oca (n. 1932). En Guatemala debe mencionarse Luis Cardoza y Aragón (n. 1904); en Honduras, Claudio Barrera (n. 1912), lacobo Cárcamo (1914-59) y Daniel Laínez (1914-59); en Cuba, Eugenio Florit (n. 1903), )osé Lezama Lima (v.), Emilio Ballagas (1908-54) y Nicolás Guillén (v.); en Puerto Rico, José de Diego Padró (n. 1899) y Luis Palés Matos (v.); en Venezuela, Ángel Miguel Queremel (190039), Vicente Gerbasi (n. 1913), Pablo Rojas Guardia (n. 1909); en Colombia, León de Greif (v.), Germán Pardo García (n. 1902), José Umaña Bernal (n. 1899) y los «piedracielistas», encabezados por Eduardo Carranza (nacido en 1913). En Ecuador destacan Jorge Carrera Andrade (v.), Gonzalo Escudero (n. 1903) y Alfredo Gangotena (1904-45); en Perú, César Vallejo (v.), Carlos Oquendo de Amat (1909-36), Xavier Abril (n. 1903) y César Moro (1904-56); en Uruguay, Alfredo Mario Ferreiro (n. 1899), Carlos Rodríguez Pintos (n. 1895), Roberto Ibáñez (n. 1907) y Sara de Ibáñez (n. 1910). V. t.:I; VANGUARDISMO; CREACIONISMO III; HUIDOBRO, VICENTE.
F. DURÁN VILLARREAL.
BIBL.: E. ANDERSON IMBERT, Historia de la literatura hispanoaniericana, México 1966; G. DE TORRE, Literaturas europeas de vanguardia, Madrid 1965; ID, est, prel. de Poesías Completas de J. HERRERA Y REISSIG, Buenos Aires 1942; B. ARENAS, Prál. a Obras Completas de V. HUIDOBRO, Santiago de Chile 1963; H. DíAz ARRIETA, Historia personal de la literatura chilena, Santiago de Chile.
Propiedad del contenido: Ediciones Rialp S.A. Gran Enciclopedia Rialp, 1991.Propiedad de esta edición digital: Canal Social. Montané Comunicación S.L. Prohibida su copia y reproducción total o parcial por cualquier medio.
Bibliografía: http://www.canalsocial.net/GER/ficha_GER.asp?id=9521&cat=literatura
Categoria: Literatura
Propiedad del contenido: Ediciones Rialp S.A. Propiedad de esta edición digital: Canal Social. Montané Comunicación S.L. Prohibida su copia y reproducción total o parcial por cualquier medio (electrónico, informático, mecánico, fotocopia, etc.)
El U. puede entenderse en dos sentidos: como actitud poética vanguardista (V. VANGUARDISMO) de la generación de la primera posguerra europea, que se rebela contra todo lo hasta entonces admitido, o como una escuela española e hispanoamericana en querella con la francesa (recuérdese la polémica Vicente Huidobro-Pierre Reverdy), afanada en la rehabilitación genuina de] poema, mediante su ruptura con todo lo procedente de una realidad cotidiana a la que se niega la más elemental vigencia. Esta rehabilitación de la poesía, como afirma Guillermo de Torre, se persigue a través de «la captura de sus más puros e imperecederos elementos -la imagen, la metáfora-, y la supresión de sus cualidades ajenas o parasitarias: la anécdota, el tema narrativo, la efusión erótica». En el primer aspecto, el u. incluye el cubismo, el futurismo (v.), el dadaísmo (V. BRETON, ANDRÉ), el surrealismo (v.) y las numerosas corrientes que de ellos se han desprendido, sea por negación, sea por fusión. En el segundo, adquiere una acepción más restringida, convirtiéndose en escuela o posición local dentro de la revolución estética de su época o momento (v. I).
En Hispanoamérica, el u., entendido en su acepción más amplia, tiene su máxima representación en Vicente Huidobro (v.), quien inicia en España, ya en 1918, una nueva visión estética, basada en la creación omnipotente del poeta, la cual sobrepasa y anula la realidad. El creacionismo (v.) huidobriano, sintetizado en la dogmática de su Arte Poética, incita al poeta a sobreponer a lo real su propia perspectiva. «¿Por qué cantáis la rosa, oh poetas / Hacedla florecer en el poema», incitación que concreta en la afirmación de que «el poeta es un pequeño Dios».
Abierta la ruta por Huidobro y, en otras direcciones de vanguardia, por Pablo de Rolcha (Carlos Díaz Loyola, n. 1894), y sobre todo por Pablo Neruda (v.), que se inclina francamente al surrealismo en Residencia en laTierra y Tercera Residencia, seguirán este camino los chilenos Rosamel del Valle (pseudónimo de Moisés Gutiérrez, 1901-69), Humberto Díaz Casanueva (n. 1908) y, en generaciones más jóvenes, Braulio Arenas (n. 1913), admirador ferviente de Huidobro, Eduardo Anguita (nacido en 1914) y David Rosenmann Taub (n. 1926). Un caso singular, también vinculado a las últimas estribaciones del u. es Nicanor Parra (v.), con sus «antipoemas». En Argentina, la llama ultraísta prende con mayor fuerza, acaso, que en el resto de la América hispano-hablante. Jorge Luis Borges (v.), participante en el lanzamiento en España de la corriente renovadora, es escoltado por Francisco Luis Bernárdez (v.), Leopoldo Marechal (v.), Norah Lange (n. 1906), González Lanuza (n. 1900), 0]¡verio Girondo (n. 1891), e incluso por los poetas «sociaICS» (V. POESíA SOCIAL n), como González Tuñón (n. 1905) y Nicolás Olivar¡ (n. 1900). En México ocupan lugar sobresaliente Manuel Maples Arce (v.), Germán List Arzubide (n. 1898), Arqueles Vela (n. 1899) y, en lugar más creador, Jaime Torres Bodet (n. 1902), Xavier Villaurrutia (1903-50), Salvador Novo (n. 1904) y, en los días actuales, Marco Antonio Montes de Oca (n. 1932). En Guatemala debe mencionarse Luis Cardoza y Aragón (n. 1904); en Honduras, Claudio Barrera (n. 1912), lacobo Cárcamo (1914-59) y Daniel Laínez (1914-59); en Cuba, Eugenio Florit (n. 1903), )osé Lezama Lima (v.), Emilio Ballagas (1908-54) y Nicolás Guillén (v.); en Puerto Rico, José de Diego Padró (n. 1899) y Luis Palés Matos (v.); en Venezuela, Ángel Miguel Queremel (190039), Vicente Gerbasi (n. 1913), Pablo Rojas Guardia (n. 1909); en Colombia, León de Greif (v.), Germán Pardo García (n. 1902), José Umaña Bernal (n. 1899) y los «piedracielistas», encabezados por Eduardo Carranza (nacido en 1913). En Ecuador destacan Jorge Carrera Andrade (v.), Gonzalo Escudero (n. 1903) y Alfredo Gangotena (1904-45); en Perú, César Vallejo (v.), Carlos Oquendo de Amat (1909-36), Xavier Abril (n. 1903) y César Moro (1904-56); en Uruguay, Alfredo Mario Ferreiro (n. 1899), Carlos Rodríguez Pintos (n. 1895), Roberto Ibáñez (n. 1907) y Sara de Ibáñez (n. 1910). V. t.:I; VANGUARDISMO; CREACIONISMO III; HUIDOBRO, VICENTE.
F. DURÁN VILLARREAL.
BIBL.: E. ANDERSON IMBERT, Historia de la literatura hispanoaniericana, México 1966; G. DE TORRE, Literaturas europeas de vanguardia, Madrid 1965; ID, est, prel. de Poesías Completas de J. HERRERA Y REISSIG, Buenos Aires 1942; B. ARENAS, Prál. a Obras Completas de V. HUIDOBRO, Santiago de Chile 1963; H. DíAz ARRIETA, Historia personal de la literatura chilena, Santiago de Chile.
Propiedad del contenido: Ediciones Rialp S.A. Gran Enciclopedia Rialp, 1991.Propiedad de esta edición digital: Canal Social. Montané Comunicación S.L. Prohibida su copia y reproducción total o parcial por cualquier medio.
Bibliografía: http://www.canalsocial.net/GER/ficha_GER.asp?id=9521&cat=literatura
La literatura infantil en Honduras. Por Rubén Berríos H.
I
La Literatura Infantil es la fiesta literaria de los niños; una propuesta diferente a la que ofrecen los Medios Audiovisuales de Comunicación («muñequitos o tiras cómicas»); un camino de amor y de ternura hacia los chicos; una vía para inducirlos al conocimiento de la realidad -partiendo del mundo alterno, o feérico que le es natural-; la mejor forma de transmitirles valores universales como la felicidad, la justicia, la verdad; es en realidad, un sendero eficaz para interiorizar al niño en su cosmovisión, como ser específico, particular.
Se hace Literatura Infantil para agradar al niño a través de modelos (cuentos, poemas, teatro, canciones) y otros, que satisfagan sus intereses y despierten su afán por la lectura, estimulen y desarrollen su imaginación y conformen su personalidad, a partir de una identidad nacional concreta.
La Literatura Infantil en su multiexpresión (poemas, cuentos, teatro, canciones, rondas, juegos glósicos, noveletas y otros), se propone, en definitiva: entretener, divertir al niño, mostrarle valores nacionales y/o universales, estimular y desarrollar su capacidad creativa, recreativa y cognoscitiva. Modelarlo estéticamente. Formarle una opinión crítica.
II
No existe en Honduras una Literatura Infantil profundamente arraigada en nuestros niños, al menos, en su forma escrita. La Literatura de tradición oral ha sido virtualmente orillada por los Medios Audiovisuales de Comunicación (el cine y la televisión, fundamentalmente). Estos han ganado y ganan cada día espacio, atención y tiempo a los pequeños, subsumiéndolos en la enajenación, en la deformación ideológica que los conduce a la
–––––––– 26 ––––––––
credibilidad en «Héroes» de celuloide o de fabricación industrial -ajenos totalmente a los intereses del país- (Transformers, supermanes, tortugas Ninjas), etc.
Eduardo Bähr (Tela 1940), creador de Literatura Infantil y Juvenil, autor de Mazapán, Editorial Guaymuras, Tegucigalpa, 1981 y El Diablillo de Achis, Editorial Universitaria, Tegucigalpa, 1991, sostiene, con razón lo siguiente:...«La Literatura Infantil (que se lee en nuestro país) está hervida en la traducción de temas que describen otras idiosincrasias colectivas, que puntualizan la historia de otros países, que inventan otra civilidad y, lo que puede ser peor, que induce a nuestros infantes a la admiración -contrapuesta a la creatividad- de personajes de clases dominantes, reyes, príncipes y princesas, luchadores por la justicia, superhombres y otros monstruos fabulados...» (Niños en un avión de papel. Tegucigalpa, 1989).
Un examen diacrónico de nuestra Literatura para Niños nos lleva a reconocer su inserción en dos líneas fundamentales: la influida por los clásicos de la Literatura Infantil y la de corte didácticomoralista; por lo menos hasta la década del 80, con las excepciones del caso. Así por ejemplo, el padre José Trinidad Reyes (Tegucigalpa, 1797-1855), escribió villancicos cuyo tema es el nacimiento de Jesucristo. Algunos escritores de la Generación de 1935, esporádicamente se preocuparon por la Literatura para niños. Claudio Barrera (1912-1971), escribió una canción de cuna y en 1972 (Tegucigalpa), editó Canciones para un niño de seis años. Daniel Laínez (1910-1959) de la misma generación, entre otras cosas, escribió en 1945, Rimas de Humo y de Viento. Su tema es Caperucita Roja.
Dos obras, prácticamente desconocidas, inscritas en la línea didáctico-moralista, aparecieron en 1931 y 1952, respectivamente. Vida Infantil de Isabel D. Laínez. Libro de Cuentos para Niños. Imprenta Ariston, Comayagüela 1931. Premiado en el Concurso Literario del mismo año. El otro es de Ofelia Delgado M. Anhelos de un Corazón. Cuentos morales. Imprenta Soto, Tegucigalpa, 1953. Roberto Sosa (1930), en la década del 60, en su libro Mar Interior (1967), se ocupó de alguno s temas sobre niños en dos de sus poemas: Juegos de Niños y El Soldadito de Plomo.
–––––––– 27 ––––––––
Cubierta de un libro del autor de este artículo
«...Pero es en la década del 80, donde el tratamiento de la literatura infantil cobra fuerza e impulso, motivada por razones educativas, literarias e ideológicas: el escritor reconoce el importante papel que juega la literatura infantil en el sistema; producción de obras de alta calidad artística apegadas a la realidad hondureña y rechazo a la subliteratura extranjera que niega nuestros valores culturales y aliena el alma y la vida del niño hondureño...»
–––––––– 28 ––––––––
«Así por ejemplo Eduardo Bähr en 1982, edita Mazapán y actualmente prepara un segundo libro sobre literatura para adolescentes; Julio Escoto en 1984 publica Los Mayas; Longino Becerra edita El Cabuyador, Copán para Niños y Moral para Niños; Aída Castañeda en 1985 Senderos para la Infancia, y en 1987, De La Tierra al Cielo; Pompeyo del Valle en 1989, Una escama de oro y otra de plata; y Rubén Berríos en 1988, El Caracol de Cristal y en Diciembre de este año, El avión de Papel. (1990).
«Rubén Berríos con la edición de estos dos libros, se ubica en el contexto de la literatura Infantil Hondureña, como uno de sus máximos representantes y creadores».
«Rubén Berríos logra en sus cuentos, una densidad poética y un mundo de ternura, que estimula la imaginación y la capacidad creativa del niño»... (Manuel Salinas. Nuestra opinión. Diario La Tribuna. Diciembre 22 de 1990, pág. 26).
En los últimos días dos libros importantes han enriquecido la preocupación por la Literatura Juvenil: El Tolupán de la Flor de Edilberto Borjas (inédito) y Acuario, de Víctor Manuel Ramos. Centro Cultural Sampedrano. San Pedro Sula, 1991, Premio Bienal de Literatura Infantil y Juvenil Zorzal de Oro... 1991.
Los siguientes acontecimientos han fortalecido la Literatura Infantil en Honduras:
1.- La aparición del libro Cuentos de Carlos José, de Carlos José Velásquez. Un Cuentista de seis años de edad. Alin Color Editora: ALISA. Tegucigalpa, 1991.
–––––––– 29 ––––––––
2.- La instauración del Premio Bienal de Literatura Infantil Juvenil: «Zonal de oro» (Centro Cultural Sampedrano), San Pedro Sula, 1990, dedicado a estimular a los creadores de Literatura Infantil y Juvenil.
3.- Los esfuerzos mancomunados de un grupo de compañeros por fundar el Cuento cultural infantil en San Pedro Sula. La fecha de inicio es septiembre del corriente año.
4.- La inclusión de la Cátedra de Literatura Infantil en el área de Pedagogía (Universidad Pedagógica Nacional. Tegucigalpa, 1990).
5.- La existencia de espacios en periódicos del país, creados exclusivamente para estimular el deleite y la creatividad infantil:
a. Sección: «Cipotes» (Diario Tiempo) de San Pedro Sula, (1990).
b. «Pizpirigaña», a cargo de Eduardo Bähr, en 18 Conejo, Universidad Nacional Autónoma de Honduras (1992).
6.- El Departamento de Letras de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras institucionaliza -a nivel de Tegucigalpa- el Festival Infantil en la ciudad Universitaria (1989).
7.- Surge «Tenwa» Órgano de Divulgación del grupo Cultural «Tenwa». Instituto Emiliani. Publica Poesía Infantil Hondureña. N.º 1. Año 1 Abril. Tegucigalpa, 1990.
8.- Se publica el primer estudio sobre la tradición popular y canto Infantil: Mario Ardón. Folklore Lúdico Infantil Hondureño. Talleres Tipográficos López y Cía. Tegucigalpa, 1986.
–––––––– 30 ––––––––
9.- De un total de más de 200 trabajos, 15 niños hondureños, de diferentes categorías (A, B, C), fueron seleccionados para participar en la primera Muestra internacional de cuentos infantiles: «Te regalo un sueño», auspiciada por el Programa de acercamiento a la literatura infantil, (México, 1991), el cual «no tiene otro interés más que el de estimular la lectura y expresión escrita de los niños, compartir sus inquietudes e ilusiones, e iniciar una amistad duradera entre los pequeños de América y España y entre las personas a las que nos preocupa la niñez...» «Te regalo un sueño», ya circula en el país.
10.- El Programa de Desarrollo para Refugiados, Repatriados y Desplazados (Prodere), Institución de las Naciones Unidas para el desarrollo, patrocinó, el «Primer festival del cuento infantil» Septiembre de 1991, en la ciudad de San Marcos de Ocotepeque, con la participación de «Escuelas y Jardines del Distrito Escolar N.º 2, incluyendo los Centros Educativos del Campamento de Refugiados de Mesa Grande».
11.- Diario «La prensa» de San Pedro Sula, también ha creado certámenes para estimular la creatividad de los jóvenes.
12.- Unicef respaldó la publicación de dos obras importantes:
a. Mi Libro de cuentos infantiles. El Niño y el Bosque. Editorial Guayamuras, Tegucigalpa, 1990. Obra dedicada al problema ecológico de Honduras. Recoge Cuentos y Dibujos de Niños Hondureños sobre este particular. Distintas edades y escuelas.
b. Jaime Montero. Los Niños que trabajan. Unicef/Mlats. Tegucigalpa, 1990. Si bien no es un libro de creación infantil, trata sobre la situación de los niños que trabajan. Testimonios de los niños. Igualmente recoge sueños y dibujos de los infantes.
13.- La producción sostenida del Maestro Benjamín Acevedo (rondas y canciones infantiles) y del Canta-autor hondureño
–––––––– 31 ––––––––
Guillermo Anderson (La Fiesta en el Bosque), y otras canciones ecológicas.
14.- El sentido de trabajo profesional que los actuales escritores de Literatura Infantil han asumido como responsabilidad frente a los niños.
15.- La tarea de diversión y entretenimiento infantil que realizan el grupo teatral «Frijolito» , y otros.
III
No pocas son las dificultades con las que tropieza el escritor en Honduras para llevar a cabo su faena. No existen estímulos oficiales que impulsen el trabajo literario infantil. Los costos editoriales son altos. En consecuencia, la circulación del libro dedicado a los niños no es fluida ni muy accesible. Ninguna ley protege los derechos de autor, esto ampara la piratería y el robo intelectual. La escuela en todos los niveles no acude al cuento como instrumento auxiliar de clase, para vehicular contenidos que no sólo interesen al niño, sino además que estimulen su imaginación y creatividad.
Sobre este particular, únicamente El Departamento y la Carrera de Letras de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras realiza desde hace algunos años, Talleres de Literatura Infantil para coadyuvar las tareas docentes -a nivel nacional-.
IV
Algunas conclusiones:
1.- La Literatura Infantil representa en Honduras un reto, una tarea importante para llevar alegría, ternura, satisfacción a los pequeños. Abre caminos inusitados para el conocimiento de nuestra idiosincrasia y realidad. Modela estéticamente la personalidad del niño y le forma opinión crítica.
–––––––– 32 ––––––––
2.- Pese a las enormes dificultades que impiden su desarrollo, la Literatura Infantil, se va abriendo paso poco a poco, abrazando un mayor número de corazones infantiles y de mayores, cada día que pasa.
3.- Los escritores actuales de Literatura Infantil ponen sus mejores esfuerzos y empeños por realizar un trabajo profesional, tendente a satisfacer de la mejor manera los anhelos y las necesidades creativas y recreativas de los niños de Honduras.
Bibliografía: http://www.cervantesvirtual.com/index.shtml > Hemeroteca > Boletín (Asociación Española de Amigos del Libro Infantil y Juvenil) [Publicaciones periódicas]
La Literatura Infantil es la fiesta literaria de los niños; una propuesta diferente a la que ofrecen los Medios Audiovisuales de Comunicación («muñequitos o tiras cómicas»); un camino de amor y de ternura hacia los chicos; una vía para inducirlos al conocimiento de la realidad -partiendo del mundo alterno, o feérico que le es natural-; la mejor forma de transmitirles valores universales como la felicidad, la justicia, la verdad; es en realidad, un sendero eficaz para interiorizar al niño en su cosmovisión, como ser específico, particular.
Se hace Literatura Infantil para agradar al niño a través de modelos (cuentos, poemas, teatro, canciones) y otros, que satisfagan sus intereses y despierten su afán por la lectura, estimulen y desarrollen su imaginación y conformen su personalidad, a partir de una identidad nacional concreta.
La Literatura Infantil en su multiexpresión (poemas, cuentos, teatro, canciones, rondas, juegos glósicos, noveletas y otros), se propone, en definitiva: entretener, divertir al niño, mostrarle valores nacionales y/o universales, estimular y desarrollar su capacidad creativa, recreativa y cognoscitiva. Modelarlo estéticamente. Formarle una opinión crítica.
II
No existe en Honduras una Literatura Infantil profundamente arraigada en nuestros niños, al menos, en su forma escrita. La Literatura de tradición oral ha sido virtualmente orillada por los Medios Audiovisuales de Comunicación (el cine y la televisión, fundamentalmente). Estos han ganado y ganan cada día espacio, atención y tiempo a los pequeños, subsumiéndolos en la enajenación, en la deformación ideológica que los conduce a la
–––––––– 26 ––––––––
credibilidad en «Héroes» de celuloide o de fabricación industrial -ajenos totalmente a los intereses del país- (Transformers, supermanes, tortugas Ninjas), etc.
Eduardo Bähr (Tela 1940), creador de Literatura Infantil y Juvenil, autor de Mazapán, Editorial Guaymuras, Tegucigalpa, 1981 y El Diablillo de Achis, Editorial Universitaria, Tegucigalpa, 1991, sostiene, con razón lo siguiente:...«La Literatura Infantil (que se lee en nuestro país) está hervida en la traducción de temas que describen otras idiosincrasias colectivas, que puntualizan la historia de otros países, que inventan otra civilidad y, lo que puede ser peor, que induce a nuestros infantes a la admiración -contrapuesta a la creatividad- de personajes de clases dominantes, reyes, príncipes y princesas, luchadores por la justicia, superhombres y otros monstruos fabulados...» (Niños en un avión de papel. Tegucigalpa, 1989).
Un examen diacrónico de nuestra Literatura para Niños nos lleva a reconocer su inserción en dos líneas fundamentales: la influida por los clásicos de la Literatura Infantil y la de corte didácticomoralista; por lo menos hasta la década del 80, con las excepciones del caso. Así por ejemplo, el padre José Trinidad Reyes (Tegucigalpa, 1797-1855), escribió villancicos cuyo tema es el nacimiento de Jesucristo. Algunos escritores de la Generación de 1935, esporádicamente se preocuparon por la Literatura para niños. Claudio Barrera (1912-1971), escribió una canción de cuna y en 1972 (Tegucigalpa), editó Canciones para un niño de seis años. Daniel Laínez (1910-1959) de la misma generación, entre otras cosas, escribió en 1945, Rimas de Humo y de Viento. Su tema es Caperucita Roja.
Dos obras, prácticamente desconocidas, inscritas en la línea didáctico-moralista, aparecieron en 1931 y 1952, respectivamente. Vida Infantil de Isabel D. Laínez. Libro de Cuentos para Niños. Imprenta Ariston, Comayagüela 1931. Premiado en el Concurso Literario del mismo año. El otro es de Ofelia Delgado M. Anhelos de un Corazón. Cuentos morales. Imprenta Soto, Tegucigalpa, 1953. Roberto Sosa (1930), en la década del 60, en su libro Mar Interior (1967), se ocupó de alguno s temas sobre niños en dos de sus poemas: Juegos de Niños y El Soldadito de Plomo.
–––––––– 27 ––––––––
Cubierta de un libro del autor de este artículo
«...Pero es en la década del 80, donde el tratamiento de la literatura infantil cobra fuerza e impulso, motivada por razones educativas, literarias e ideológicas: el escritor reconoce el importante papel que juega la literatura infantil en el sistema; producción de obras de alta calidad artística apegadas a la realidad hondureña y rechazo a la subliteratura extranjera que niega nuestros valores culturales y aliena el alma y la vida del niño hondureño...»
–––––––– 28 ––––––––
«Así por ejemplo Eduardo Bähr en 1982, edita Mazapán y actualmente prepara un segundo libro sobre literatura para adolescentes; Julio Escoto en 1984 publica Los Mayas; Longino Becerra edita El Cabuyador, Copán para Niños y Moral para Niños; Aída Castañeda en 1985 Senderos para la Infancia, y en 1987, De La Tierra al Cielo; Pompeyo del Valle en 1989, Una escama de oro y otra de plata; y Rubén Berríos en 1988, El Caracol de Cristal y en Diciembre de este año, El avión de Papel. (1990).
«Rubén Berríos con la edición de estos dos libros, se ubica en el contexto de la literatura Infantil Hondureña, como uno de sus máximos representantes y creadores».
«Rubén Berríos logra en sus cuentos, una densidad poética y un mundo de ternura, que estimula la imaginación y la capacidad creativa del niño»... (Manuel Salinas. Nuestra opinión. Diario La Tribuna. Diciembre 22 de 1990, pág. 26).
En los últimos días dos libros importantes han enriquecido la preocupación por la Literatura Juvenil: El Tolupán de la Flor de Edilberto Borjas (inédito) y Acuario, de Víctor Manuel Ramos. Centro Cultural Sampedrano. San Pedro Sula, 1991, Premio Bienal de Literatura Infantil y Juvenil Zorzal de Oro... 1991.
Los siguientes acontecimientos han fortalecido la Literatura Infantil en Honduras:
1.- La aparición del libro Cuentos de Carlos José, de Carlos José Velásquez. Un Cuentista de seis años de edad. Alin Color Editora: ALISA. Tegucigalpa, 1991.
–––––––– 29 ––––––––
2.- La instauración del Premio Bienal de Literatura Infantil Juvenil: «Zonal de oro» (Centro Cultural Sampedrano), San Pedro Sula, 1990, dedicado a estimular a los creadores de Literatura Infantil y Juvenil.
3.- Los esfuerzos mancomunados de un grupo de compañeros por fundar el Cuento cultural infantil en San Pedro Sula. La fecha de inicio es septiembre del corriente año.
4.- La inclusión de la Cátedra de Literatura Infantil en el área de Pedagogía (Universidad Pedagógica Nacional. Tegucigalpa, 1990).
5.- La existencia de espacios en periódicos del país, creados exclusivamente para estimular el deleite y la creatividad infantil:
a. Sección: «Cipotes» (Diario Tiempo) de San Pedro Sula, (1990).
b. «Pizpirigaña», a cargo de Eduardo Bähr, en 18 Conejo, Universidad Nacional Autónoma de Honduras (1992).
6.- El Departamento de Letras de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras institucionaliza -a nivel de Tegucigalpa- el Festival Infantil en la ciudad Universitaria (1989).
7.- Surge «Tenwa» Órgano de Divulgación del grupo Cultural «Tenwa». Instituto Emiliani. Publica Poesía Infantil Hondureña. N.º 1. Año 1 Abril. Tegucigalpa, 1990.
8.- Se publica el primer estudio sobre la tradición popular y canto Infantil: Mario Ardón. Folklore Lúdico Infantil Hondureño. Talleres Tipográficos López y Cía. Tegucigalpa, 1986.
–––––––– 30 ––––––––
9.- De un total de más de 200 trabajos, 15 niños hondureños, de diferentes categorías (A, B, C), fueron seleccionados para participar en la primera Muestra internacional de cuentos infantiles: «Te regalo un sueño», auspiciada por el Programa de acercamiento a la literatura infantil, (México, 1991), el cual «no tiene otro interés más que el de estimular la lectura y expresión escrita de los niños, compartir sus inquietudes e ilusiones, e iniciar una amistad duradera entre los pequeños de América y España y entre las personas a las que nos preocupa la niñez...» «Te regalo un sueño», ya circula en el país.
10.- El Programa de Desarrollo para Refugiados, Repatriados y Desplazados (Prodere), Institución de las Naciones Unidas para el desarrollo, patrocinó, el «Primer festival del cuento infantil» Septiembre de 1991, en la ciudad de San Marcos de Ocotepeque, con la participación de «Escuelas y Jardines del Distrito Escolar N.º 2, incluyendo los Centros Educativos del Campamento de Refugiados de Mesa Grande».
11.- Diario «La prensa» de San Pedro Sula, también ha creado certámenes para estimular la creatividad de los jóvenes.
12.- Unicef respaldó la publicación de dos obras importantes:
a. Mi Libro de cuentos infantiles. El Niño y el Bosque. Editorial Guayamuras, Tegucigalpa, 1990. Obra dedicada al problema ecológico de Honduras. Recoge Cuentos y Dibujos de Niños Hondureños sobre este particular. Distintas edades y escuelas.
b. Jaime Montero. Los Niños que trabajan. Unicef/Mlats. Tegucigalpa, 1990. Si bien no es un libro de creación infantil, trata sobre la situación de los niños que trabajan. Testimonios de los niños. Igualmente recoge sueños y dibujos de los infantes.
13.- La producción sostenida del Maestro Benjamín Acevedo (rondas y canciones infantiles) y del Canta-autor hondureño
–––––––– 31 ––––––––
Guillermo Anderson (La Fiesta en el Bosque), y otras canciones ecológicas.
14.- El sentido de trabajo profesional que los actuales escritores de Literatura Infantil han asumido como responsabilidad frente a los niños.
15.- La tarea de diversión y entretenimiento infantil que realizan el grupo teatral «Frijolito» , y otros.
III
No pocas son las dificultades con las que tropieza el escritor en Honduras para llevar a cabo su faena. No existen estímulos oficiales que impulsen el trabajo literario infantil. Los costos editoriales son altos. En consecuencia, la circulación del libro dedicado a los niños no es fluida ni muy accesible. Ninguna ley protege los derechos de autor, esto ampara la piratería y el robo intelectual. La escuela en todos los niveles no acude al cuento como instrumento auxiliar de clase, para vehicular contenidos que no sólo interesen al niño, sino además que estimulen su imaginación y creatividad.
Sobre este particular, únicamente El Departamento y la Carrera de Letras de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras realiza desde hace algunos años, Talleres de Literatura Infantil para coadyuvar las tareas docentes -a nivel nacional-.
IV
Algunas conclusiones:
1.- La Literatura Infantil representa en Honduras un reto, una tarea importante para llevar alegría, ternura, satisfacción a los pequeños. Abre caminos inusitados para el conocimiento de nuestra idiosincrasia y realidad. Modela estéticamente la personalidad del niño y le forma opinión crítica.
–––––––– 32 ––––––––
2.- Pese a las enormes dificultades que impiden su desarrollo, la Literatura Infantil, se va abriendo paso poco a poco, abrazando un mayor número de corazones infantiles y de mayores, cada día que pasa.
3.- Los escritores actuales de Literatura Infantil ponen sus mejores esfuerzos y empeños por realizar un trabajo profesional, tendente a satisfacer de la mejor manera los anhelos y las necesidades creativas y recreativas de los niños de Honduras.
Bibliografía: http://www.cervantesvirtual.com/index.shtml > Hemeroteca > Boletín (Asociación Española de Amigos del Libro Infantil y Juvenil) [Publicaciones periódicas]
DANIEL LAINEZ Y LA ANTOLOGIA DE POESIA INFANTIL IBEROAMERICANA
Bibliografía de la Antología de Poesía infantil iberoamericana donde puede encontrar un artículo referente a Daniel Laínez.
http://www.comunidadandina.org/BDA/docs/PE-LIN-0001.pdf
Titulo: Antología de poesía infantil iberoamericana
Autor: Obra proporcionada por: Biblioteca Nacional de Perú,
Resumen de la obra:Compila obras de los siguientes autores: Argentina: Alfonsina Storni, Javier Villafañe y Alvaro Yunque; Bolivia: Oscar Alfaro, Yolanda Bedregal y Oscar Cerruto; Brasil: Murillo Araujo y Mario Quintana; Chile: Efraín Barquero, Gabriela Mistral y Andrés Sabella; Colombia: Adolfo León Gómez, Antonio Otero Herrera y Rafael Pombo; Costa Rica: Delfina Collado, Flora Jiménez y Marco Tulio Mena Mena; Cuba: Cheo Alvarez, José Martí y Emma Pérez; Ecuador: Aurora Estrada Ayala y Miguel Angel León; El Salvador: Roque Dalton y Claudia Lars; España: Federico García Lorca, Miguel Hernández y Pedro Salinas; Guatemala: Santiago Arguello, Alaide Foppa y Josefina Orellana; Honduras: Carlos Manuel Arita, Rubén Berríos y Daniel Lainez; México: Rosario Castellanos, Amado Nervo y Octavio Paz; Nicaragua: Pablo Antonio Cuadra, Manuel Martínez y Mariana Sansón; Panamá: Héctor Collado, Carmen T. de Vanegas y Dimas Lidio Pitty; Paraguay: José Alsina Canals y Elvio Romero; Perú: Arturo Corcuera, Mario Florián y Javier Sologuren; Portugal: Eugénio de Andrade, Fernando Pessoa y Augusto de Santa-Rita; Puerto Rico: V. Dávila, Ester Feliciano y Casáreo Rojas-Nives; República Dominicana: Manuel Cabral, Fabio Fiallo y Martha María Lamarche; Uruguay: Gastón Figueira, Fernán Silva Valdez y Juan Zorrilla San Martín; Venezuela: R. Olivares Figueroa y Ana Mercedes Pérez.
http://www.comunidadandina.org/BDA/docs/PE-LIN-0001.pdf
Titulo: Antología de poesía infantil iberoamericana
Autor: Obra proporcionada por: Biblioteca Nacional de Perú,
Resumen de la obra:Compila obras de los siguientes autores: Argentina: Alfonsina Storni, Javier Villafañe y Alvaro Yunque; Bolivia: Oscar Alfaro, Yolanda Bedregal y Oscar Cerruto; Brasil: Murillo Araujo y Mario Quintana; Chile: Efraín Barquero, Gabriela Mistral y Andrés Sabella; Colombia: Adolfo León Gómez, Antonio Otero Herrera y Rafael Pombo; Costa Rica: Delfina Collado, Flora Jiménez y Marco Tulio Mena Mena; Cuba: Cheo Alvarez, José Martí y Emma Pérez; Ecuador: Aurora Estrada Ayala y Miguel Angel León; El Salvador: Roque Dalton y Claudia Lars; España: Federico García Lorca, Miguel Hernández y Pedro Salinas; Guatemala: Santiago Arguello, Alaide Foppa y Josefina Orellana; Honduras: Carlos Manuel Arita, Rubén Berríos y Daniel Lainez; México: Rosario Castellanos, Amado Nervo y Octavio Paz; Nicaragua: Pablo Antonio Cuadra, Manuel Martínez y Mariana Sansón; Panamá: Héctor Collado, Carmen T. de Vanegas y Dimas Lidio Pitty; Paraguay: José Alsina Canals y Elvio Romero; Perú: Arturo Corcuera, Mario Florián y Javier Sologuren; Portugal: Eugénio de Andrade, Fernando Pessoa y Augusto de Santa-Rita; Puerto Rico: V. Dávila, Ester Feliciano y Casáreo Rojas-Nives; República Dominicana: Manuel Cabral, Fabio Fiallo y Martha María Lamarche; Uruguay: Gastón Figueira, Fernán Silva Valdez y Juan Zorrilla San Martín; Venezuela: R. Olivares Figueroa y Ana Mercedes Pérez.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)