DANIEL LAÍNEZ NACIÓ Y VIVIÓ EN LA CAPITAL DE HONDURAS, TEGUCIGALPA.
POETA, NARRADOR, DRAMATURGO, TIPÓGRAFO Y DE TODO UN POCO.
ERA UNO DE LOS HERMANOS MENORES DE UNA FAMILIA NUMEROSA Y LA CUAL SÓLO TENÍA UNA HERMANA, AMANDA.
AMANTE DE LA LECTURA. EN SU CASA DE HABITACIÓN LA FAMILIA POSEÍA UNA BIBLIOTECA EN LA RONDA. A UNOS CUANTOS METROS DEL ANTIGUO HOTEL LA RONDA. LA CASA TODAVÍA EXISTE PERO UN INCENDIO LA CONSUMIO HACE UN PAR DE DÉCADAS PUES SU HERMANO MENOR, ERNESTO, ERA CARPINTERO Y EL SEGUNDO PISO ERA DE MADERA. ERNESTO ERA EL PADRE DEL RECONOCIDO PINTOR HONDUREÑO JUAN RAMON LAÍNEZ.
DANIEL NO SE CASÓ. GUSTABA DE LA VIDA BOHEMIA, DEL CUAL VIENE SU RENOMBRE EL POETA DEL CORBATÍN BOHEMIO. ERA ALEGRE, SIMPÁTICO PERO EN OCASIONES UN POCO MORDAZ, SINO, VÉASE SU LIBRO MANICOMIO DONDE RETRATA ALGUNOS PERSONAJES DE SU ÉPOCA DE FORMA MORDAZ.
TRABAJÓ EN LA ANTIGUA TIPOGRAFÍA NACIONAL EN LA CUAL YA ERA RECONOCIDO COMO UN INTERESANTE ESCRITOR.
ÉL MISMO REVISABA SUS LIBROS, ANTES DE LA PUBLICACIÓN. LA ANTOLOGÍA POÉTICA PUBLICADA A MEDIADOS DEL SIGLO XX FUE AUTORIZADA POR EL AUTOR. GUSTABA PUBLICAR CON LA IMPRENTA ARISTON. ESTA ANTOLOGIA NO HA SIDO PUBLICADA RECIENTEMENTE. LA FAMILIA NOS ESTAMOS HACIENDO CARGO DE ESTE DETALLE Y EL PRÓXIMO AÑO PODRÁN LEER NUEVAMENTE SUS OBRAS.
SUÉ LAÍNEZ. MARZO. 2010.
Escritor hondureño nacido en Tegucigalpa. (1908-1959)
viernes, 5 de marzo de 2010
sábado, 4 de julio de 2009
POEMA_Elogio Lirico a la Humildad de la Tortilla
Tortilla, suave tortilla humilde,
humilde y simple como el agua
huérfana de alabanzas
como la vida misma de los parias.!
Voy a cantarte !
Nadie te ha dicho nada,
nada ....
Se le ha cantado al río,
al árbol,
al pájaro,
pero a tí
a tí te han olvidado....
Estamos frente a frente:
yo te contemplo extático,
sobre el lino impoluto de mi mesa
pareces una luna tibia y blanca...
Compañera inseparable de los pobres,
sangre de nuestra sangre,
vida de nuestra vida,
consuelo de los tristes,
muralla contra el hambre,
¡ bendita seas!
Tu sabor es simple,
mas no es simple tu historia:
Yo he visto al indio nuestro
cómo se encorba para abrir el surco
sobre la tierra que se muestra indócil,
y cómo va regando la semilla
que luego con amor sepulta.
¿Despues?
La ansiedad, la espera,
la zozobra cotinua...
Oraciones porque el agua caiga
sobre el campo reseco.
Por fin el agua se desprende,
próvida,
y el maíz revienta.!
Nuevos cuidados
y oraciones nuevas!
El chapulin,
el viento...
!La inquietud!
Y emprende fiera guerra a los zanates,
y triunfa y se emborracha
con cicha que del maíz él mismo saca,
pero en las manos de nuestra hembra amada
se santifica el grano y transfigura.
Eres hija del maíz,
tortilla clara.
Estamos frente a frente
y no encuentro una voz para alabarte.
Sobre el lino impoluto de mi mesa
pareces una hostia tibia y blanca....
Hija legítima del maíz del trópico.
de ese maíz tan blanco,
tan puro y fino
como los dientes de mi novia casta.
Tortilla:
Tú vas a la sierra
en el morral del indio
que se encamina a trabajar cual bestia,
tú en el bolsón del peregrino
y en la mochila del soldado fiero,
en las manos del mendigo tú eres vida,
y en las del poeta triste tú eres canto ... Por eso,
yo te contemplo extático,
sobre el lino impoluto de mi mesa
pareces una hostia tibia y blanca....
Compañera inseparable de los pobres,
sangre de nuestra sangre,
sangre de nuestra vida,
consuelo de los tristes,
muralla contra el hambre,
! bendita seas!
! Se bendita,
tortilla clara,
músculo y sangre de heroica raza........!
Bibliografía: http://litart.mforos.com/1192921/6763203-daniel-lainez/
humilde y simple como el agua
huérfana de alabanzas
como la vida misma de los parias.!
Voy a cantarte !
Nadie te ha dicho nada,
nada ....
Se le ha cantado al río,
al árbol,
al pájaro,
pero a tí
a tí te han olvidado....
Estamos frente a frente:
yo te contemplo extático,
sobre el lino impoluto de mi mesa
pareces una luna tibia y blanca...
Compañera inseparable de los pobres,
sangre de nuestra sangre,
vida de nuestra vida,
consuelo de los tristes,
muralla contra el hambre,
¡ bendita seas!
Tu sabor es simple,
mas no es simple tu historia:
Yo he visto al indio nuestro
cómo se encorba para abrir el surco
sobre la tierra que se muestra indócil,
y cómo va regando la semilla
que luego con amor sepulta.
¿Despues?
La ansiedad, la espera,
la zozobra cotinua...
Oraciones porque el agua caiga
sobre el campo reseco.
Por fin el agua se desprende,
próvida,
y el maíz revienta.!
Nuevos cuidados
y oraciones nuevas!
El chapulin,
el viento...
!La inquietud!
Y emprende fiera guerra a los zanates,
y triunfa y se emborracha
con cicha que del maíz él mismo saca,
pero en las manos de nuestra hembra amada
se santifica el grano y transfigura.
Eres hija del maíz,
tortilla clara.
Estamos frente a frente
y no encuentro una voz para alabarte.
Sobre el lino impoluto de mi mesa
pareces una hostia tibia y blanca....
Hija legítima del maíz del trópico.
de ese maíz tan blanco,
tan puro y fino
como los dientes de mi novia casta.
Tortilla:
Tú vas a la sierra
en el morral del indio
que se encamina a trabajar cual bestia,
tú en el bolsón del peregrino
y en la mochila del soldado fiero,
en las manos del mendigo tú eres vida,
y en las del poeta triste tú eres canto ... Por eso,
yo te contemplo extático,
sobre el lino impoluto de mi mesa
pareces una hostia tibia y blanca....
Compañera inseparable de los pobres,
sangre de nuestra sangre,
sangre de nuestra vida,
consuelo de los tristes,
muralla contra el hambre,
! bendita seas!
! Se bendita,
tortilla clara,
músculo y sangre de heroica raza........!
Bibliografía: http://litart.mforos.com/1192921/6763203-daniel-lainez/
POEMA: RECOJA USTE SU ARADO
Patrón:
allá queda el arado
en el hediondo patio de su rancho;
y allá quedan también los güeyes tristes
que ya con yo los pobres siabian encariñado...
!Toy jarto d'injusticias!.
Uste no sabe, patrón, lo que's este trabajo;
mandar.....mandar....!Mandar!
Cualquiera puede, patrón, cualquiera puede.
Puede gritar cualquiera pataleando de cólera;
decir: ésto astá sucio.... límpialo puñetero!
Se'stá cayendo el cerco, andáte a levantarlo,
andá ordeñá la vaca...! Anda limpiá la milpa!
Anda cuidá el ternero!
Cualquiera puede, pátron eso es muy fácil
Estar en todo... En todo!, patrón, eso es dificil...
Y sin embargo,
yo siempre he estado atento a los quiaceres de la casa;
siempre quedando bien con su señora
y con sus mesmos hijos.. ..
Que digan si alguna vez el indio Pancho
se ha resestido a hacer algún mandado,
o si en la loma alguna vez lo han visto
durmiendo panza arriba en la sabana;
que digan ellos mesmos si es mentira
o es verdá lo que le'stoy contando...
y mal comido patrón!
y peor pagado!
Y usté,
me trata de haragán y de mañoso,
y mu poquita cosa liá faltado
pa'agarrarme también a macanazos...
Dios l'ubiera librado, Dios sabe lo quiace, patrón;
!que nosotros los piones somos güenos,
cuando güenos también son los patrones!!
Recoja usté su arado,
sus güeyes y su rancho!
Bibliografía: http://litart.mforos.com/1192921/6763203-daniel-lainez/
allá queda el arado
en el hediondo patio de su rancho;
y allá quedan también los güeyes tristes
que ya con yo los pobres siabian encariñado...
!Toy jarto d'injusticias!.
Uste no sabe, patrón, lo que's este trabajo;
mandar.....mandar....!Mandar!
Cualquiera puede, patrón, cualquiera puede.
Puede gritar cualquiera pataleando de cólera;
decir: ésto astá sucio.... límpialo puñetero!
Se'stá cayendo el cerco, andáte a levantarlo,
andá ordeñá la vaca...! Anda limpiá la milpa!
Anda cuidá el ternero!
Cualquiera puede, pátron eso es muy fácil
Estar en todo... En todo!, patrón, eso es dificil...
Y sin embargo,
yo siempre he estado atento a los quiaceres de la casa;
siempre quedando bien con su señora
y con sus mesmos hijos.. ..
Que digan si alguna vez el indio Pancho
se ha resestido a hacer algún mandado,
o si en la loma alguna vez lo han visto
durmiendo panza arriba en la sabana;
que digan ellos mesmos si es mentira
o es verdá lo que le'stoy contando...
y mal comido patrón!
y peor pagado!
Y usté,
me trata de haragán y de mañoso,
y mu poquita cosa liá faltado
pa'agarrarme también a macanazos...
Dios l'ubiera librado, Dios sabe lo quiace, patrón;
!que nosotros los piones somos güenos,
cuando güenos también son los patrones!!
Recoja usté su arado,
sus güeyes y su rancho!
Bibliografía: http://litart.mforos.com/1192921/6763203-daniel-lainez/
POEMA: LAS ROMERIAS DE JUAN
Siñor de Esquipulas: yo vengo de lejos;
de allá de mi rancho que'sta tras del cerro...
!Tres días andando y tres noches pa'verte!
Pa'verte tan triste, tan sacrificao,
tan afligidito..., pero siempre güeno,
güeno con el rico, también con el pogre.
No vino Petrona... Tu sierva Petrona.
Como ansiaba verte mi pobre siñora!
Murió de ese parto. !Deste parto macho!,
porque va'ser hombre iguar que su pagre.
Miralo que asiado, miralo que hermoso;
que negras las mechas, que linces los ojos.
pa'eso lo treigo, po'eso dejamos el rancho,
tres días andando y tres noches pa'verte;
pa'que me lo mires como hijo'e tu arma,
ya que no pudiste sarvármela a ella...
Siñor de mi anima... !Que farta me jace!
Que farta..., que farta....Los dos siempre juntos;
los dos a la huerta, los dos al mercado,
los dos al comercio del pueblo cercano,
los dos en las jiestas, los dos trabajando;
y agora yo solo, sin ella, dicime... ¿que hago?
¿Que hago con esta criatura yo solo en los brazos?
!Como ansiaba verte mi pobre Petrona!
Como le brincaban los ojos... !Como le brincaban!
y nunca, !ay! la pogre pudo conocerte
mas que en una estampa que hallo no se donde.
Siñor de mi anima... si vos que sos justo,
si vos que sos güeno la hubieras mirado
siguro, siguro, lu'bieras sarvado...
Ella era tan chula... !Si lu'bieras visto!
Si vieras, tan linda como aquella virgen
que esta en el rincón del altar dest'iglesia;
y, tan durce, tan durce, la indina,
como las zarciles que truje del cerro.
Y cómo sonreiba la pogre cuando en el invierno,
y el calor de jogón que prendíamos juntos,
puntiaba pa'ella, y !solo pa'ella! bajito,
mi pogre guitarra que daba quejíos tan jondos,
!tan jondos! que más paecían quejíos de pena....
!Que mas paecian sollozos del alma...!
Pagre, pagre nuestro que'stás en el Cielo
y en esta Iglesia milagrienta del pueblo:
!Cuidámelo mucho que es éntico a ella!
Bibliografía: http://litart.mforos.com/1192921/6763203-daniel-lainez/
de allá de mi rancho que'sta tras del cerro...
!Tres días andando y tres noches pa'verte!
Pa'verte tan triste, tan sacrificao,
tan afligidito..., pero siempre güeno,
güeno con el rico, también con el pogre.
No vino Petrona... Tu sierva Petrona.
Como ansiaba verte mi pobre siñora!
Murió de ese parto. !Deste parto macho!,
porque va'ser hombre iguar que su pagre.
Miralo que asiado, miralo que hermoso;
que negras las mechas, que linces los ojos.
pa'eso lo treigo, po'eso dejamos el rancho,
tres días andando y tres noches pa'verte;
pa'que me lo mires como hijo'e tu arma,
ya que no pudiste sarvármela a ella...
Siñor de mi anima... !Que farta me jace!
Que farta..., que farta....Los dos siempre juntos;
los dos a la huerta, los dos al mercado,
los dos al comercio del pueblo cercano,
los dos en las jiestas, los dos trabajando;
y agora yo solo, sin ella, dicime... ¿que hago?
¿Que hago con esta criatura yo solo en los brazos?
!Como ansiaba verte mi pobre Petrona!
Como le brincaban los ojos... !Como le brincaban!
y nunca, !ay! la pogre pudo conocerte
mas que en una estampa que hallo no se donde.
Siñor de mi anima... si vos que sos justo,
si vos que sos güeno la hubieras mirado
siguro, siguro, lu'bieras sarvado...
Ella era tan chula... !Si lu'bieras visto!
Si vieras, tan linda como aquella virgen
que esta en el rincón del altar dest'iglesia;
y, tan durce, tan durce, la indina,
como las zarciles que truje del cerro.
Y cómo sonreiba la pogre cuando en el invierno,
y el calor de jogón que prendíamos juntos,
puntiaba pa'ella, y !solo pa'ella! bajito,
mi pogre guitarra que daba quejíos tan jondos,
!tan jondos! que más paecían quejíos de pena....
!Que mas paecian sollozos del alma...!
Pagre, pagre nuestro que'stás en el Cielo
y en esta Iglesia milagrienta del pueblo:
!Cuidámelo mucho que es éntico a ella!
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venta libro: Poemario
379
LAINEZ, Daniel.- Poemario.Ministerio de Educación Pública, Colección Jaun Ramón Molina, 1956, Tegucigalpa. 20x15. 172 pgs.(Q8333)
20.00EUR
Bibliografía: http://www.libreriarenacimiento.com/cgi-bin/shop?com
LAINEZ, Daniel.- Poemario.Ministerio de Educación Pública, Colección Jaun Ramón Molina, 1956, Tegucigalpa. 20x15. 172 pgs.(Q8333)
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HAI-KAIS
DESGRACIA
Anda suelto el amor,
- y como es ciego-,
no ha reparado, el pobre, en mis harapos....
JUSTICIA
Cuando filosofa la escoba,
sonríe la basura....
LA BRISA
Niña traviesa y sumisa,
que cuando el sol la corteja
se escapa llena de risa.
EL CHARCO
Charco:
tú tienes alma de fotógrafo.
Bibliografía: http://www.laindiagrande.com/literatura.html
Anda suelto el amor,
- y como es ciego-,
no ha reparado, el pobre, en mis harapos....
JUSTICIA
Cuando filosofa la escoba,
sonríe la basura....
LA BRISA
Niña traviesa y sumisa,
que cuando el sol la corteja
se escapa llena de risa.
EL CHARCO
Charco:
tú tienes alma de fotógrafo.
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Recuerdos. PERSONAJES SIN HISTORIA . Publicado: Sab Sep 02, 2006
Publicado: Sab Sep 02, 2006 2:04 pm
Recuerdos. PERSONAJES SIN HISTORIA Cuando se habla de personajes, limitamos el conocimiento hacia aquellas figuras que han descollado en lo político, en lo social, cultural, deportivo, en lo profesional, en las artes y nos olvidamos de quienes una vez, allá en el pretérito de la ciudad, fueron parte de la vida diaria de la vieja Tegucigalpa. Sus nombres y apodos van a resultar familiares para quienes a finales de los cuarenta y en gran parte de los años cincuenta, compartimos con ellos las aceras, calles y callejones de una ciudad en la que ellos deambulaban con sus características actitudes que las enfermedades mentales que sufrían los identificaban públicamente. "Motión", "El Camaradita", "María Chilío", "Coyote", "Beto Coello", "Juanita Panqueque", "Quincho", "Palomito", "Paulita", "Los Carlines", "Toyano", "Goyito", "Gallo", "Roma", "Pata de Yuca", "Fifo", eran parte de esa época y todos ellos existieron entre nosotros como parte de la vida citadina. Quiénes eran y qué hacían estos olvidados de la historia?, la mayoría salidos de las entrañas de la pobreza, de origen familiar desconocido, arrastrando las taras como herencias del infortunio, aguantando las burlas callejeras y solitarios en la nebulosa mental que los afectaba, pero frente a las adversidades de sus existencias, se mantenían en pie recorriendo los barrios donde sus figuras constituían junto a las viejas casas, ese toque peculiar de la capital de los hondureños. Muy pocos se ocuparon de ellos para comprenderlos y dejar constancia de su paso por la vida de Tegucigalpa, el único testimonio que conocemos fue escrito por el poeta Daniel Laínez que en su Antología Poética publicada en 1950, dedicó en el segmento "Estampas Locales" varias páginas para hablar de ellos y describirlos para que no se convirtieran en los PERSONAJES SIN HISTORIA. Artistas del pincel como Zúniga Figueroa, Max Euceda y Ramón Moncada, plasmaron en sus lienzos las imágenes de aquellos personajes, pero aquellas magistrales obras que decoraban los pasillos del viejo edificio de la Policía Nacional en el Barrio Abajo se convirtieron en cenizas cuando las destruyó el fuego al producirse el voraz incendio que destruyó el inmueble el 12 de julio de 1959 cuando se levantó en armas contra el gobierno del Dr. Villeda Morales el coronel Armando Velásquez Cerrato. Como a muchos de ellos y ellas les conocimos en nuestra infancia y adolescencia, vamos a dedicarles desde "LA TRIBUNA" el recuerdo a sus andanzas e ilustraremos el relato con dibujos tomados del trabajo literario del bardo Daniel Laínez. MARIA CHILIO: Harapienta, descontrolada en su caminar, con sus pies desnudos, esta mujer desheredada de la cordura, recorría las calles desde el Barrio Abajo, pasando por La Ronda hasta El Guanacaste, invadiendo la placidez del ambiente con sus desaforados gritos que hilvanaba con las más soeces palabras que salían de su boca cuando la chiquillada y muchos adultos le llamaban "María Chilío". Su apellido nunca lo conocimos, posiblemente su nombre de pila fue María, y el apodo que la irritaba también desconocemos su origen, lo cierto era que la enfurecía y cuando la molestaban tomaba lo que encontraba a mano, piedras, trozos de madera, latas o lo que fuera y los arrojaba violentamente contra aquellos que la insultaban. La pobre María no sólo fue víctima de la mofa popular, sino que a saber qué desalmado la embarazó y a pesar de su locura tuvo su hijo que cargó en brazos, cuidó y alimentó con penurias, creció junto a ella y el pequeño cada vez que miraba a su progenitora descontrolada lloraba soportando esta situación hasta su muerte cuando el niño que respondía al nombre de Mario, apenas contaba con ocho o nueve años de edad. COYOTE: De pausado andar, casi encorvado, quizá por la costumbre de cargar pesados objetos sobre sus hombros, "Coyote" era entre los mecapaleros de la ciudad el más famoso. Favorecido por la naturaleza de un cuerpo musculoso, alto y con manos fuertes, era capaz de cargar un piano en sus espaldas, acomodando camas y pesados armarios con extrema facilidad, transportándolos sin hacer estación alguna. Detenía su contextura física sobre sus pies hinchados que los hacía descansar en caites de hule. "Coyote" vivía por La Cabaña y cuando recorría las calles en busca de trabajo hablaba a solas con una jerigonza que nadie entendía... no tenía vocación de limosnero y sólo pedía comida en las vecindades cuando no había acumulado los tostones que cobraba por sus servicios y que destinaba para su alimentación. Cómo perdió la razón?... triste misterio, pero "Coyote" fue de esos apacibles orates que más que estorbo era de enorme utilidad a la sociedad. MOTION: Lo tenemos vivo en la memoria porque era un limpiador de chimeneas que cargaba una sucia mochila donde guardaba espátulas, clavos y otros implementos con los cuales se auxiliaba para su trabajo, cargando además en sus hombros una larga vara en cuyo extremo amarraba un bramante. Con pantalones semicortos, que ahora las jóvenes conocen como pescadores, llenos de parches y en vez de faja un lazo, remataba su estrafalaria figura con una floja camisa negra, color que se lo había dado el hollín que se le adhería a su ropa. Calzaba caites de cuero y en su cabeza ceñía un viejo sombrero de fieltro igualmente negro en cuya cinta acomodaba colillas de cigarro que encontraba tiradas en la calle para después fumarlas cuando terminaba sus labores de limpieza. Por aquellos tiempos la mayoría de las casas tenían fogones o estufas de leña por lo que abundaban en los techos las chimeneas que "Motión", limpiaba haciéndose sus lempiritas que destinaba para comer, pero también iban a parar a los estancos porque, loco loco, también era un gran bebedor. ROMA: Sin precisar cuando, los tegucigalpenses fueron sorprendidos con la llegada de una misteriosa mujer que con procedencia de Nicaragua arribó a la capital no se sabe por qué vía y se instaló en un cuarto de una de las viejas casas en la Calle de Los Horcones. Vestía totalmente de blanco, con su rostro pintarrajeado con fuertes tonalidades naranja, casi como si usara el achote para maquillaje. Era blanca, mostrando cuando se reía una dentadura amarillenta con incrustaciones de oro y su cabello rubio rizado le servía para hacer descansar los más extravagantes sombreros. Era de baja estatura y salía a las calles con una enorme cartera que más podemos definir como maletín lleno de papeles. ROMA escribía versos, bueno, si queremos darle ese calificativo a las sandeces rimadas e incoherentes que producía su mente enferma, pero las vendía en sus visitas a las casas que le abrían las puertas y se compadecían de su presencia. Era inofensiva y respetuosa porque ella decía que su origen era noble y de familias intelectuales en su país. Muchas veces cuando uno pasaba por el lugar donde residía se le observaba agachada escribiendo sus poemas para ocasiones como bodas, cumpleaños y hasta oraciones fúnebres. Así como apareció en la capital, así desapareció "Roma" a quien ni los curas de la Catedral podían impedirle que en las procesiones de Semana Santa se vistiera de blanco, se pusiera alas y desfilaba como uno de los ángeles en el Santo Entierro. PEDRITO: Este personaje sentó sus reales en la antigua Comayagüela y le dio cumplimiento a una promesa que se hizo en sus andadas por la Calle Real, la Primera Avenida, la Calle del Cementerio y las empolvadas vías de Sipile y la Soto, no visitar Tegucigalpa. Del puente Mallol no pasaron al otro lado del río los desnudos piel de "Pedrito Quesadilla". Nació y creció en las riberas del río al que cantó Juan Ramón Molina y su andar afeminado le hacía característico del orate que sentía la incomodidad de vivir. "Pedrito" tenía un pronunciado mentón que dibujaba su larga mandíbula que con el sombrero de puntas que usaba daba en conjunto con su ganchuda nariz, la imagen de una bruja de los cuentos de miedo. Sus pantalones ceñidos a dos cuartas de los tobillos, le daban a su delgada figura una imagen que causaba la hilaridad de los comayagüelas. Ello causaba su constante explosionar de incontenibles iras que le hacían pronunciar soeces expresiones, florido lenguaje que también utilizaba para insultar a las mujeres que pasaban cerca de él, especialmente a las estudiantes de la Escuela Normal de Señoritas. Era chilatero y andaba divulgando de casa en casa los matrimonios, los divorcios, los pleitos familiares y todo lo que olía a chisme, por eso en el Parque La Libertad le hacían rueda para escuchar sus cuentos que no trascendían en las páginas serias de La Epoca, El Día y El Cronista. Para el próximo martes les describiremos cómo se construyó el Parque Finlay en 1948 con una relación de las familias que vivían en el Barrio La Ronda y que fueron protagonistas de aquel acontecimiento. Tegucigapa del Recuerdo, Continua aqui: (Tomado de La Tribuna)
Bibliografía: http://www.honduras.com/catracho-forum/db2/recuerdos-de-un-ayer-q-no-se-vapersonajes-sin-historia-p-8640.htm
Recuerdos. PERSONAJES SIN HISTORIA Cuando se habla de personajes, limitamos el conocimiento hacia aquellas figuras que han descollado en lo político, en lo social, cultural, deportivo, en lo profesional, en las artes y nos olvidamos de quienes una vez, allá en el pretérito de la ciudad, fueron parte de la vida diaria de la vieja Tegucigalpa. Sus nombres y apodos van a resultar familiares para quienes a finales de los cuarenta y en gran parte de los años cincuenta, compartimos con ellos las aceras, calles y callejones de una ciudad en la que ellos deambulaban con sus características actitudes que las enfermedades mentales que sufrían los identificaban públicamente. "Motión", "El Camaradita", "María Chilío", "Coyote", "Beto Coello", "Juanita Panqueque", "Quincho", "Palomito", "Paulita", "Los Carlines", "Toyano", "Goyito", "Gallo", "Roma", "Pata de Yuca", "Fifo", eran parte de esa época y todos ellos existieron entre nosotros como parte de la vida citadina. Quiénes eran y qué hacían estos olvidados de la historia?, la mayoría salidos de las entrañas de la pobreza, de origen familiar desconocido, arrastrando las taras como herencias del infortunio, aguantando las burlas callejeras y solitarios en la nebulosa mental que los afectaba, pero frente a las adversidades de sus existencias, se mantenían en pie recorriendo los barrios donde sus figuras constituían junto a las viejas casas, ese toque peculiar de la capital de los hondureños. Muy pocos se ocuparon de ellos para comprenderlos y dejar constancia de su paso por la vida de Tegucigalpa, el único testimonio que conocemos fue escrito por el poeta Daniel Laínez que en su Antología Poética publicada en 1950, dedicó en el segmento "Estampas Locales" varias páginas para hablar de ellos y describirlos para que no se convirtieran en los PERSONAJES SIN HISTORIA. Artistas del pincel como Zúniga Figueroa, Max Euceda y Ramón Moncada, plasmaron en sus lienzos las imágenes de aquellos personajes, pero aquellas magistrales obras que decoraban los pasillos del viejo edificio de la Policía Nacional en el Barrio Abajo se convirtieron en cenizas cuando las destruyó el fuego al producirse el voraz incendio que destruyó el inmueble el 12 de julio de 1959 cuando se levantó en armas contra el gobierno del Dr. Villeda Morales el coronel Armando Velásquez Cerrato. Como a muchos de ellos y ellas les conocimos en nuestra infancia y adolescencia, vamos a dedicarles desde "LA TRIBUNA" el recuerdo a sus andanzas e ilustraremos el relato con dibujos tomados del trabajo literario del bardo Daniel Laínez. MARIA CHILIO: Harapienta, descontrolada en su caminar, con sus pies desnudos, esta mujer desheredada de la cordura, recorría las calles desde el Barrio Abajo, pasando por La Ronda hasta El Guanacaste, invadiendo la placidez del ambiente con sus desaforados gritos que hilvanaba con las más soeces palabras que salían de su boca cuando la chiquillada y muchos adultos le llamaban "María Chilío". Su apellido nunca lo conocimos, posiblemente su nombre de pila fue María, y el apodo que la irritaba también desconocemos su origen, lo cierto era que la enfurecía y cuando la molestaban tomaba lo que encontraba a mano, piedras, trozos de madera, latas o lo que fuera y los arrojaba violentamente contra aquellos que la insultaban. La pobre María no sólo fue víctima de la mofa popular, sino que a saber qué desalmado la embarazó y a pesar de su locura tuvo su hijo que cargó en brazos, cuidó y alimentó con penurias, creció junto a ella y el pequeño cada vez que miraba a su progenitora descontrolada lloraba soportando esta situación hasta su muerte cuando el niño que respondía al nombre de Mario, apenas contaba con ocho o nueve años de edad. COYOTE: De pausado andar, casi encorvado, quizá por la costumbre de cargar pesados objetos sobre sus hombros, "Coyote" era entre los mecapaleros de la ciudad el más famoso. Favorecido por la naturaleza de un cuerpo musculoso, alto y con manos fuertes, era capaz de cargar un piano en sus espaldas, acomodando camas y pesados armarios con extrema facilidad, transportándolos sin hacer estación alguna. Detenía su contextura física sobre sus pies hinchados que los hacía descansar en caites de hule. "Coyote" vivía por La Cabaña y cuando recorría las calles en busca de trabajo hablaba a solas con una jerigonza que nadie entendía... no tenía vocación de limosnero y sólo pedía comida en las vecindades cuando no había acumulado los tostones que cobraba por sus servicios y que destinaba para su alimentación. Cómo perdió la razón?... triste misterio, pero "Coyote" fue de esos apacibles orates que más que estorbo era de enorme utilidad a la sociedad. MOTION: Lo tenemos vivo en la memoria porque era un limpiador de chimeneas que cargaba una sucia mochila donde guardaba espátulas, clavos y otros implementos con los cuales se auxiliaba para su trabajo, cargando además en sus hombros una larga vara en cuyo extremo amarraba un bramante. Con pantalones semicortos, que ahora las jóvenes conocen como pescadores, llenos de parches y en vez de faja un lazo, remataba su estrafalaria figura con una floja camisa negra, color que se lo había dado el hollín que se le adhería a su ropa. Calzaba caites de cuero y en su cabeza ceñía un viejo sombrero de fieltro igualmente negro en cuya cinta acomodaba colillas de cigarro que encontraba tiradas en la calle para después fumarlas cuando terminaba sus labores de limpieza. Por aquellos tiempos la mayoría de las casas tenían fogones o estufas de leña por lo que abundaban en los techos las chimeneas que "Motión", limpiaba haciéndose sus lempiritas que destinaba para comer, pero también iban a parar a los estancos porque, loco loco, también era un gran bebedor. ROMA: Sin precisar cuando, los tegucigalpenses fueron sorprendidos con la llegada de una misteriosa mujer que con procedencia de Nicaragua arribó a la capital no se sabe por qué vía y se instaló en un cuarto de una de las viejas casas en la Calle de Los Horcones. Vestía totalmente de blanco, con su rostro pintarrajeado con fuertes tonalidades naranja, casi como si usara el achote para maquillaje. Era blanca, mostrando cuando se reía una dentadura amarillenta con incrustaciones de oro y su cabello rubio rizado le servía para hacer descansar los más extravagantes sombreros. Era de baja estatura y salía a las calles con una enorme cartera que más podemos definir como maletín lleno de papeles. ROMA escribía versos, bueno, si queremos darle ese calificativo a las sandeces rimadas e incoherentes que producía su mente enferma, pero las vendía en sus visitas a las casas que le abrían las puertas y se compadecían de su presencia. Era inofensiva y respetuosa porque ella decía que su origen era noble y de familias intelectuales en su país. Muchas veces cuando uno pasaba por el lugar donde residía se le observaba agachada escribiendo sus poemas para ocasiones como bodas, cumpleaños y hasta oraciones fúnebres. Así como apareció en la capital, así desapareció "Roma" a quien ni los curas de la Catedral podían impedirle que en las procesiones de Semana Santa se vistiera de blanco, se pusiera alas y desfilaba como uno de los ángeles en el Santo Entierro. PEDRITO: Este personaje sentó sus reales en la antigua Comayagüela y le dio cumplimiento a una promesa que se hizo en sus andadas por la Calle Real, la Primera Avenida, la Calle del Cementerio y las empolvadas vías de Sipile y la Soto, no visitar Tegucigalpa. Del puente Mallol no pasaron al otro lado del río los desnudos piel de "Pedrito Quesadilla". Nació y creció en las riberas del río al que cantó Juan Ramón Molina y su andar afeminado le hacía característico del orate que sentía la incomodidad de vivir. "Pedrito" tenía un pronunciado mentón que dibujaba su larga mandíbula que con el sombrero de puntas que usaba daba en conjunto con su ganchuda nariz, la imagen de una bruja de los cuentos de miedo. Sus pantalones ceñidos a dos cuartas de los tobillos, le daban a su delgada figura una imagen que causaba la hilaridad de los comayagüelas. Ello causaba su constante explosionar de incontenibles iras que le hacían pronunciar soeces expresiones, florido lenguaje que también utilizaba para insultar a las mujeres que pasaban cerca de él, especialmente a las estudiantes de la Escuela Normal de Señoritas. Era chilatero y andaba divulgando de casa en casa los matrimonios, los divorcios, los pleitos familiares y todo lo que olía a chisme, por eso en el Parque La Libertad le hacían rueda para escuchar sus cuentos que no trascendían en las páginas serias de La Epoca, El Día y El Cronista. Para el próximo martes les describiremos cómo se construyó el Parque Finlay en 1948 con una relación de las familias que vivían en el Barrio La Ronda y que fueron protagonistas de aquel acontecimiento. Tegucigapa del Recuerdo, Continua aqui: (Tomado de La Tribuna)
Bibliografía: http://www.honduras.com/catracho-forum/db2/recuerdos-de-un-ayer-q-no-se-vapersonajes-sin-historia-p-8640.htm
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